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| Sierra Nevada de Santa Marta desde la Sierra del Perijá, Colombia. Foto: Jorge Bela |
¿Por qué es extraordinariamente tentador visitar esta reserva natural ubicada en el Norte de Santander? Basta leer la descripción de la página oficial del parque para que se despierte de forma inmediata el interés: “Es un jardín silvestre donde abundan orquídeas, bromelias, bejucos y heliconias de flores exóticas y colores brillantes.” A lo que hay que añadir árboles de 60 metros, y un 78% del área total cubierta por bosques que varían según el piso térmico. La etnia Bari, conformada por 23 comunidades, habita el parque que ha adoptado su nombre.
Lamentablemente, el parque está totalmente cerrado a las visitas de turistas. Su cercanía a la frontera venezolana, y su orografía sumamente escarpada, lo convierten en un escenario habitual de las escaramuzas de los grupos armados. El año pasado el ELN secuestro a dos alemanes que decidieron arriesgarse. Finalmente, tras 125 días, fueron liberados, pero solo después de intensas negociaciones y de una fuerte tensión internacional. No solo ellos con su cautiverio, sino todas las personas que tuvieron que involucrarse en su liberación, pagaron las consecuencias de su imprudencia
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| Sierra del Perijá desde Urumita. Foto: Jorge Bela |
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| Sendero junto a la Quebrada de la Vieja, Bogotá. Foto: Jorge Bela |
Otra selección que seguramente causará sorpresa. Desde mi departamento tengo una muy buena vista hacia los cerros, y cada día, sin importar los años ya transcurridos desde que vivo en Bogotá, me siguen impresionando de igual forma. Junto a lo que queda de la sabana, constituyen el mayor tesoro de Bogotá. Y, a pesar de lo prominentes que son, de lo visibles casi desde cualquier lugar de la capital de Colombia, se mantienen ocultos al imaginario colectivo. Sin duda ninguna podrían ser el más espectacular parque urbano del mundo, si no fuera porque en sus faldas se extiende de un problema endémico en las grandes ciudades de América Latina: la delincuencia común. Los bogotanos aprendieron, a fuerza de duras lecciones, a mantenerse al margen de los cerros, entre la desidia de las autoridades.
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| Arco iris sobre los Cerros Orientales. Foto: Jorge Bela |
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| Bogotá desde los Cerros. Foto: Jorge Bela |
Mañana publicaré una nueva entrada de esta serie.
La primera parte de esta serie se puede leer aquí.
La segunda parte de esta serie se puede leer aquí.




