Cali: apostando fuerte por los peatones y ciclistas

Bulevar del Río, Cali. Foto: Jorge Bela
En Cali han apostado fuerte por devolver al peatón el lugar protagonista que nunca debió haber perdido. En una auténtica megaobra han enterrado el tráfico pesado que atravesaba la antigua Avenida Cali, un lugar que tuvo una gran importancia en el Cali tradicional, y sobre él han construido un hermoso bulevar sobre el que se puede pasear y disfrutar de los antiguos edificios y del hermoso río Cali. Ya escribí hace unos días sobre lo agradable que resulta pasear junto a éste río, pero hoy les invito a que lean el artículo que escribí específicamente sobre el Bulevar del Río (nombre que ha recibido la nueva avenida) en URB.IM, uno de los portales de urbanismo más influyentes del mundo. Les invito también a comentarlo y dejar su opinión al respecto.

Formación: una estrategia de combate al desempleo juvenil en Cali




El desempleo juvenil, un problema grave en Colombia,  es specialmente severo en Cali. Las tasas de acercan al 33 por ciento, la más alta de las principales ciudades del país. Las las causas del desempleo juvenil son muy variadas, aunque la recesión económica que duró  desde 1995 a 2005 jugó un papel importante en esta crisis. La formación a los jóvenes, para adecuar su capacidad a la demanda de nuevos empleos, es un factor clave para luchar contra este fenómeno. Les invito a leer el artículo que escribí al respecto en URB.IM, uno de los portales más influyentes sobre urbanismo: http://urb.im/ca131111cas .

Cali y su río: un lugar para pasear

Museo de la Tertulia, Cali. Foto: Jorge Bela
Quizá uno de los rasgos que mejor caracteriza a Cali sea su río, de quién tomó el nombre. A diferencia de la mayoría de los ríos urbanos, a penas está canalizado. Sus aguas descienden sorteando rocas y entre praderas de pasto, como si en vez de atravesar una de las mayores ciudades de Colombia transcurriera por una zona silvestre. Es un río corto, pues a penas se extiende por 50 kilómetros desde su nacimiento en los Farallones de Cali, hasta desembocar en el gran Cauca. Aunque de forma precaria, la corta distancia que separa su nacimiento hasta su travesía por la capital del Valle hace que no esté tan contaminado como otros ríos capitalinos.



Por todo ello pasear junto al río Cali es una auténtica delicia. Son muchos los pájaros de todo tipo que descansan en sus rocas, mirando de reojo tanto a los transeúntes como al agua, por si apareciera alguna deliciosa presa. Uno puede empezar la caminata por el recién inaugurado Bulevar peatonal (pronto escribiré un artículo dedicado en su totalidad a esta gran obra), y seguir en dirección al zoológico. Por el camino veremos el Museo de la Tertulia, que alberga la colección de arte moderno y excelentes exposiciones temporales. Los menos andarines querrán detener el paseo aquí, pero los amantes de las distancias mayores pueden seguir río arriba hacia el zoológico, en merece una visita como el mejor zoológico de Colombia que es. Durante el camino se atraviesan tranquilos barrios residenciales. Aunque en ocasiones hay que cruzar algunas calles peliagudas, el trayecto transcurre plácidamente por paseos junto al río.

Rio Cali. Foto: Jorge Bela
Por la noche es imprescindible acercarse a la zona del Obelisco, cerca del Museo de la Tertulia, donde se sirven unas deliciosas empanadas, en una ambiente perfecto, en una terraza sobre el río. Nosotros éramos tres, y nos zampamos tranquilamente 40 empanadas!!!!!! La temperatura de las noches caleñas es perfecta para disfrutar al aire libre.

Río Cali. Foto: Jorge Bela
Una de las ventajas que ofrece Cali es que se pueden encontrar hoteles a un precio muy razonable, bastante más bajos que en Bogotá o Medellín, sobre todo los fines de semana. Yo recomiendo reservar alguno cerca del Bulevar del Río, en la zona que va desde la Torre Cali hasta el Obelisco. Trivago, ( http://trivago.com.co ) cuya versión en Colombia ha sido lanzada recientemente, es un integrador de buscadores de hoteles que facilita la búsqueda de buenas ofertas.

¡Ah! Y si se animan a seguir mis consejos, no se olviden de brindar por mi cuando se coman sus empanadillas en la terraza del Obelisco….





Regularizar los asentamientos como forma de apoyar la prosperidad urbana

Bogotá. Foto: Jorge Bela

Uno de los principales frenos al desarrollo de los asentamientos irregulares es la falta de títulos de propiedad por parte de sus ocupantes. En Colombia, donde los conflictos armados que se prolongan desde hace décadas han sumado un número significativo de desplazados por la violencia a los flujos migratorios observados en toda Latinoamérica, este problema tiene una especial gravedad.

Para mi artículo de esta semana en URB.IM, uno de los portales sobre urbanismo más influyentes del mundo, escribí un artículo sobre una iniciativa que en Bogotá está entregando títulos a cerca de 5.000 familias. Pueden leer el artículo completo aqui.

Este proyecto, que se considera un caso de éxito, puede servir como modelo para otros proyectos a gran escala, no solo en Colombia sino también a nivel regional.










La Casa de Nariño se puede visitar ¡incluso cuando el presidente está en casa!

Foto: Presidencia de la república
Aunque es un hecho muy poco conocido por los turistas, la Casa de Nariño, sede oficial de la Presidencia de la República de Colombia, y residencia de la familia presidencial, se puede visitar. Para ello es necesario seguir las instrucciones que se pueden encontrar en este enlace. Es muy importante tener en cuenta que hay que pedir autorización previa y que ésta demora cinco días. La visita sin duda vale la pena: es un palacio vivo, no un museo al estilo de los antiguos palacios europeos. Uno puede sentir la historia desarrollarse día tras día en ese lugar.

Les recomiendo que lean el artículo que escribí al respecto en mi blog de Colombia Travel. Allí cuento varias curiosidades, como por ejemplo que la mayor parte del edificio se construyó muy recientemente, en los años 1.970, a pesar de que su aspecto clásico y formal parece indicar que es más antiguo.

Otra diferencia con los palacios europeos, es que éstos por lo general no son visitables cuando el jefe del estado correspondiente se encuentran en ellos. Esto no es así en Nariño, y el presidente Santos estaba trabajando en su despacho cuando nuestro grupo pasó muy cerquita de la puerta. Una visita interesante y muy muy recomendable.

La Minga cobra nueva vida en Cali

Foto: Fundiberarte
Minga es una palabra de origen quechua y que se refiere a una reunión de un colectivo para hacer un trabajo gratuito en común. De fuerte arraigo entre las comunidades indígenas y afrodescendientes del Valle del Cauca, se mantuvo como forma de ayuda mutua entre las redes informales de emigrantes de Cali. En el año 2012, la Alcaldía de Cali lanzó el programa Minga al Parque. Mediante este programa se atendió la demanda de las comunidades de que se repararan parques en las comunas que habían caído en un estado de deterioro hasta el punto de estar inutilizables.

Les invito a que lean el artículo que escribí al respecto en URB.IM, uno de los portales de urbanismo más influyentes del mundo.

Esta noche viajo a Cali, prometo escribir MUCHO sobre esta gran ciudad.

Caqueza-Chipaque: un camino idílico

Camino Une-Chipaque. Foto: Jorge Bela

No nos engañemos: esto es Colombia, y en las zonas andinas es imposible hacer una caminata sin enfrentar, tarde o temprano, una buena cuesta. Pero una y otra vez vale la pena. Este es el caso de la caminata que realicé en compañía de mis amigos de Caminantes del Retorno el domingo pasado. Empezamos a caminar en el río Caqueza, un par de kilómetros antes de llegar a la población del mismo nombre. El hermoso camino de herradura nos llevaba en trayectoria ascendente de tierra templada hacia el bosque de niebla. El corazón es un músculo y como tal necesita un tiempo de calentamiento, por eso las caminatas que empiezan cuesta arriba son las más difíciles. Conviene estar atento, hablar lo menos posible y escuchar los alborotados latidos. Los caminantes jadeaban, pero el ritmo era tranquilo, con apreciadas paradas para esperar a los rezagados.

Camino cerca de Une. Foto: Jorge Bela
Como no podía ser de otra forma, el llegar al bosque de niebla empezó a llover. Nadie se quejó. En Colombia he aprendido que caminar bajo el agua también es gratificante (aunque hay que ir preparado para ello). El chaparrón fue breve y al retirarse las nubes vimos como el agua había saturado los colores de los sietecueros que crecen a la sombra de los riscos, sobre nuestras cabezas. Abajo quedaban los inmensos valles que van a acabar en los llanos. Más lejos los páramos: a la izquierda el de Chingaza y a la derecha el de Sumapaz. Todo un espectáculo.

Casa de campo en el camino. Foto: Jorge Bela

Por el camino rural se veían familias que se desplazaban de sus viviendas a los pueblos cercanos, a disfrutar del domingo, ver a sus amigos o atender los servicios religiosos. Tras el almuerzo llegamos a Une, donde descansamos en la plaza. Es casi un milagro como pueblos tan cercanos a Bogotá han conservado su sabor tradicional, su atmósfera apacible, indiferentes a las prisas, trancones y agobios de la capital. No hay nada que me fascine más que contemplar el transcurrir cotidiano de los pueblos de Colombia en una tarde de domingo.

Flor en el camino. Foto: Jorge Bela
Pero tocaba seguir andando, y nos las hacíamos muy felices hasta que el camino inició un descenso brusco. Veíamos al fondo Chipaque, nuestro destino final, aún en el alto, y el descenso no anunciaba nada bueno. En efecto, el camino nos llevó a un puente sobre el Caqueza, que atravesamos por segunda vez en el día, tras el que nos aguardaba una brutal subida. Ya estábamos cansados, y fue un esfuerzo grande. El sol brillaba con fuerza. Yo me entretuve fotografiando las flores que crecen por el camino.

Flor en el camino. Foto: Jorge Bela
Finalmente llegamos a Caqueza, un pueblo mayor que Une. Allí en la plaza los mas afortunados se tomaron una cerveza bien fresquita. Yo, que ando a dieta, me tuve que conformar con agua. En menos de una hora ya estaba de nuevo en mi casa, con la satisfacción de haber recorrido una camino precioso, idílico, casi de cuento de hadas. Muchas gracias a Laura y Carlos por el excelente trabajo que están haciendo dando a conocer lugares tan hermosos.





Incendio en los Cerros Orientales de Bogotá


Incendio en Bogotá.
Lamentablemente se produjo un gran incendio en los Cerros Orientales de Bogotá el pasado sábado, que duró toda la tarde y toda la noche. No puedo ser controlado hasta el domingo por la mañana. Ojalá este vídeo sirva para concienciar a todos los bogotanos sobre la necesidad de proteger ese incalculable tesoro ecológico que son los Cerros Orientales









Caribe colombiano: puerta a los paraísos andinos y amazónicos

San Andrés. Foto: Karen García

Artículo escrito por la bloguera invitada Karen García

El Caribe Colombiano, puerta principal a los paraísos andinos y amazónicos, es de los pocos que conservan su auténtica identidad.

Navegar en el Caribe es el paraíso, debido a su clima y serenidad; aunque pocos son todavía los que se atreven a llegar a las islas de Colombia; son pioneros, exploradores de un paraíso casi solitario desde los tiempos de los piratas, como Morgan. El turismo en las costas está en su auge de crecimiento, pero en las aguas es casi virgen; exceptuando a Cartagena y San Andrés, que se encuentran entre los destinos de vela en el Caribe más conocidos.

Cartagena. Foto: Karen García

Cartagena
Cartagena, una ciudad Patrimonio de la Humanidad, alberga en su interior un colorido banquete de historia, arte y arquitectura, que se difumina hacia el este para primero blanquearse y después aclararse en el azul del mar.

Los remotos confines de este mar, protegen a las islas de Providencia y San Andrés, donde se encuentra el 80% de la extensión de arrecifes coralinos del Caribe; segundo con mayor número de especies de coral en el mundo.

Foto: Karen García

Las islas de Providencia

Providencia es una tierra hermosa sin explotar, que además muestra vivamente cómo fue el Caribe de antaño. Tiene 5.000 habitantes, escasos turistas y apenas una docena de hoteles pequeños.

La ruta de una travesía en barco comienza por el embarcadero junto a Santa Isabel, para rodear la verde Santa Catalina y llegar, pasando por el colorido embarcadero de Crab Cay a Mac Bean Lagoon. En el camino estará el pirata Morgan, a quien inmortalizaron el viento y el mar tallando su cabeza en una piedra. Por obvias razones, sus aguas son un paraíso para el esnórquel y el buceo, y en tierra para adentrarse en la selva o disfrutar del reggae y las historias de piratas.

Las islas de San Andrés

San Andrés, con su mar de siete colores, es ideal para el ecoturismo, para bucear, disfrutar playas o, por fuerza, navegar. La isla alberga una peculiar cultura que se ha formado a través de siglos por colonos españoles, campesinos europeos, piratas ingleses y esclavos africanos que han dado origen a una coexistencia de variedad de lenguas y dialectos en un territorio de 26 km cuadrados.

Si no tiene un barco propio y desea navegar con la libertad de elegir sus destinos y tiempos, existen multitud de oportunidades para alquilar un barco en el Caribe.

La Tatacoa: paisajes espectaculares y contemplación sin igual de las estrellas

Tatacoa, Huila. Foto: Jorge Bela

La Tatacoa es un lugar mágico: el paisaje es espectacular, el cielo limpio y las vastas extensiones del inmenso valle lo convierten en un lugar perfecto para pasar un fin de semana, especialmente con niños. Cada noche el director del observatorio astronómico allí ubicado da una charla sobre el universo antes nuestros ojos que será imposible de olvidar. Esta semana lo cuento en el blog oficial de Colombia Travel, de Proexport.

Hace unas semanas estuve en el Star Party, donde cientos de personas desempolvaron sus telescopios, algunos realmente espectaculares, para observar los brillantes cuerpos celestes. Fue una gran fiesta, y pronto lo contaré en este blog, pero hasta entonces les invito a visitar lo que escribí en el blog de Proexport. Para leerlo pulse aquí.



Las cosas bien hechas: UNICA, pasión por el magisterio

Parte del equipo de UNICA,. Foto: Jorge Bela
Todo empezó a comienzos de los años 90, cuando el empresario José Alejandro Cortés y su esposa Nancy decidieron lanzar una institución educativa para formar educadores bilingües en Colombia. Con su apoyo personal y el respaldo financiero de los proyectos de responsabilidad de su grupo de empresas, que incluye Seguros Bolívar y Davivienda, lograron que la iniciativa viera la luz en 2004, con 23 estudiantes de magisterio. La institución, enfocada en alumnos de estratos 1, 2 y 3, recibió el nombre de UNICA. Fue en ese momento cuando María Lucía Casas se incorporó al proyecto como rectora, dando de esa forma continuidad a una tradición familiar de varias generaciones dedicadas a la enseñanza.

María Lucía me esperaba en la puerta del Centro Colombo Americano de Bogotá, donde está ubicada UNICA, y me presentó a cada persona con la que nos cruzamos rumbo a su despacho. Ni siquiera se sentó cuando le propuse sacar una foto de grupo, “hagámoslo ahora, antes de que se marchen los profesores a dar sus clases.” En la rectoría de UNICA se puede palpar un ambiente cordial y de intensa colaboración. Una vez sentados en el despacho, no perdió ni un minuto en entrar en materia, y apenas me daba tiempo de tomar notas. De los 23 estudiantes iniciales, se ha pasado a 150 en la actualidad. El 95% de los estudiantes pertenecen a los estratos 1, 2 y 3, y el 83% cuenta con financiación: “ningún estudiante sin recursos debe asustarse”, insistió, “que se acerque a UNICA y aquí intentaremos buscar una solución adecuada a cada caso.” Las colegiaturas a penas cubren un 70% del costo anual de los cursos, el resto queda cubierto por las contribuciones de los donantes miembros de la Sala General de UNICA.
María Lucía Casas, rectora de UNICA. Foto: Jorge Bela

Frente al escritorio de María Lucía, sobre un estante, hay una pequeña fotografía de su padre Alfonso Casas, ya fallecido. “Él fue quién me instiló el amor por el magisterio,” me dijo. En efecto, en Colombia la enseñanza no ha gozado del reconocimiento que sí tiene en otros países, y son pocos los jóvenes que escogen esta profesión a la hora de decidir sus estudios universitarios. En UNICA están trabajando muy duro para cambiar esto, en primer lugar dotando a sus estudiantes de todos los conocimientos necesarios para llevar a cabo su tarea, no solo como docentes, sino también como investigadores y como gestores de proyectos educativos. Pero también mostrando como el magisterio es una sólida carrera profesional, con sueldos iniciales competitivos y una excelente empleabilidad (los graduados reciben 1,3 ofertas de trabajo de media). Todo esto se traduce en una tasa de deserción del 12%, frente al 40% de media que existe en el sistema educativo superior colombiano.

Una de las obras de la colección de arte del Centro Colombo Americano. Foto: Jorge Bela
La ubicación física de UNICA en el Centro Colombo Americano permite el acceso de sus estudiantes a la mejor biblioteca en lengua inglesa del país.  “No queremos formar solo educadores bilingües,” me aclara María Lucía, “sino profesionales multiculturales, con la mente abierta, listos para afrontar los retos que una Colombia más abierta al mundo va generar.” Aunque muchos de sus estudiantes vienen de zonas complicadas y de familias con pocos recursos, al final del programa de 5 años los resultados que obtienen para nada refleja la situación de desventaja con la que iniciaron sus estudios: UNICA está entre las 5 instituciones universitarias que obtiene los mejores resultados en los exámenes estandarizados de sus estudiantes. Pero para su rectora esto no es suficiente. Ya ha lanzado un programa de posgrado y una revista de investigación, aunque su principal objetivo es conseguir que un mayor número de estudiantes se unan cada curso ala institución, compartiendo su inagotable pasión por el magisterio, y convirtiendo a la enseñanza en una profesión que despierte el entusiasmo, tanto entre los docentes como entre los estudiantes. Desde aquí la deseamos buena suerte en este empeño.




Masonic House of the Temple: a Wonder Hidden in Plain Sight

Masonic House of the Temple. Photo: Jorge Bela There is plenty of invocation to classical architecture in Washington. Even modern buil...