viernes, 2 de agosto de 2013

Las cosas bien hechas: UNICA, pasión por el magisterio

Parte del equipo de UNICA,. Foto: Jorge Bela
Todo empezó a comienzos de los años 90, cuando el empresario José Alejandro Cortés y su esposa Nancy decidieron lanzar una institución educativa para formar educadores bilingües en Colombia. Con su apoyo personal y el respaldo financiero de los proyectos de responsabilidad de su grupo de empresas, que incluye Seguros Bolívar y Davivienda, lograron que la iniciativa viera la luz en 2004, con 23 estudiantes de magisterio. La institución, enfocada en alumnos de estratos 1, 2 y 3, recibió el nombre de UNICA. Fue en ese momento cuando María Lucía Casas se incorporó al proyecto como rectora, dando de esa forma continuidad a una tradición familiar de varias generaciones dedicadas a la enseñanza.

María Lucía me esperaba en la puerta del Centro Colombo Americano de Bogotá, donde está ubicada UNICA, y me presentó a cada persona con la que nos cruzamos rumbo a su despacho. Ni siquiera se sentó cuando le propuse sacar una foto de grupo, “hagámoslo ahora, antes de que se marchen los profesores a dar sus clases.” En la rectoría de UNICA se puede palpar un ambiente cordial y de intensa colaboración. Una vez sentados en el despacho, no perdió ni un minuto en entrar en materia, y apenas me daba tiempo de tomar notas. De los 23 estudiantes iniciales, se ha pasado a 150 en la actualidad. El 95% de los estudiantes pertenecen a los estratos 1, 2 y 3, y el 83% cuenta con financiación: “ningún estudiante sin recursos debe asustarse”, insistió, “que se acerque a UNICA y aquí intentaremos buscar una solución adecuada a cada caso.” Las colegiaturas a penas cubren un 70% del costo anual de los cursos, el resto queda cubierto por las contribuciones de los donantes miembros de la Sala General de UNICA.
María Lucía Casas, rectora de UNICA. Foto: Jorge Bela

Frente al escritorio de María Lucía, sobre un estante, hay una pequeña fotografía de su padre Alfonso Casas, ya fallecido. “Él fue quién me instiló el amor por el magisterio,” me dijo. En efecto, en Colombia la enseñanza no ha gozado del reconocimiento que sí tiene en otros países, y son pocos los jóvenes que escogen esta profesión a la hora de decidir sus estudios universitarios. En UNICA están trabajando muy duro para cambiar esto, en primer lugar dotando a sus estudiantes de todos los conocimientos necesarios para llevar a cabo su tarea, no solo como docentes, sino también como investigadores y como gestores de proyectos educativos. Pero también mostrando como el magisterio es una sólida carrera profesional, con sueldos iniciales competitivos y una excelente empleabilidad (los graduados reciben 1,3 ofertas de trabajo de media). Todo esto se traduce en una tasa de deserción del 12%, frente al 40% de media que existe en el sistema educativo superior colombiano.

Una de las obras de la colección de arte del Centro Colombo Americano. Foto: Jorge Bela
La ubicación física de UNICA en el Centro Colombo Americano permite el acceso de sus estudiantes a la mejor biblioteca en lengua inglesa del país.  “No queremos formar solo educadores bilingües,” me aclara María Lucía, “sino profesionales multiculturales, con la mente abierta, listos para afrontar los retos que una Colombia más abierta al mundo va generar.” Aunque muchos de sus estudiantes vienen de zonas complicadas y de familias con pocos recursos, al final del programa de 5 años los resultados que obtienen para nada refleja la situación de desventaja con la que iniciaron sus estudios: UNICA está entre las 5 instituciones universitarias que obtiene los mejores resultados en los exámenes estandarizados de sus estudiantes. Pero para su rectora esto no es suficiente. Ya ha lanzado un programa de posgrado y una revista de investigación, aunque su principal objetivo es conseguir que un mayor número de estudiantes se unan cada curso ala institución, compartiendo su inagotable pasión por el magisterio, y convirtiendo a la enseñanza en una profesión que despierte el entusiasmo, tanto entre los docentes como entre los estudiantes. Desde aquí la deseamos buena suerte en este empeño.




2 comentarios:

  1. Que buen articulo, he tenido la oportunidad de tener dentro del equipo de nuestra empresa a estudiantes de Unica y han tenido excelentes resultados con nuestros clientes.
    Jorge como siempre un gusto leerte, la mejor manera de iniciar la semana, espero hallas tenido un buen viaje! Todo lo mejor
    Viviana Cardozo

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  2. Realmente es un orgullo estudiar en UNICA! Ha sido una de las mejores decisiones de mi vida y a pesar de que todo no es perfecto y han habido conflictos Maria Lucia nos brinda las palabras perfectas para seguir adelante. Los profesores son excelentes y siempre nos entienden. Estoy a punto de graduarme y siempre estare muy agradecida con mi Universidad por todo lo que he aprendido. Desde hace un par de años tengo buenas oportunidades de trabajo sin ni siquiera haberme graduado! Repito que orgullo ser parte de UNICA

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