Mostrando entradas con la etiqueta bogotá. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta bogotá. Mostrar todas las entradas

De Chile a Colombia: El viaje es el destino

Cordillera de Cuzco, con sus inmensos glaciares, icnluyendo el Quelccaya. Foto: Jorge Bela
Cordillera de Cuzco, con sus inmensos glaciares, incluyendo el Quelccaya. Foto: Jorge Bela
A menudo la impaciencia por llegar nos impide disfrutar del tiempo que transcurre desde que salimos de nuestra casa hasta que, por fin, nos encontramos en nuestro destino. Los viajes en avión, antaño deseados como parte integral del viaje, ahora se contemplan con desconfianza, incluso con rechazo, pues las aerolíneas en muchos casos se han olvidado de que los clientes somos personas, los aeropuertos parecen centros de procesamiento de ganado, y en los aviones nos apiñan a unos sobre otros sin el menor miramiento. Los vuelos han dejado de ser fábricas de sueños y se han convertido en trámites pesados que no hay mas remedio que hacer.
Cordillera de Santiago vista desde el aeropuerto. Foto: Jorge Bela
Cordillera de Santiago vista desde el aeropuerto. Foto: Jorge Bela
Sin embargo, el vuelo que realicé desde Santiago a Bogotá el martes pasado me devolvió al perdido mundo mágico de la aviación. Para empezar, LAN ofrece un servicio que es habitualmente superior a la media del sector, siendo especialmente destacable la amabilidad del personal que atiende a bordo. Pero fueron las vistas increíbles que pude observar desde mi ventanilla (asiento 18L) las que hciieron que el vuelo de 6 horas me pareciera corto.
Cordillera de Santiago vista desde el aire Foto: Jorge Bela
Cordillera de Santiago vista desde el aire Foto: Jorge Bela
Ya en Santiago, la cercanísima cordillera -- siempre impresionante-- me despertó del suave letargo en el que me encuentro siempre que vuelo tan temprano. Desde la pista de despegue los picos, aún nevados pero con muchas calvas primaverales se podían observar con total claridad. Parecían advertirme de que era necesario estar atento para no perderme nada del show que me esperaba en las próximas horas. Les hice caso, y luché por no dormirme durante las próximas horas.
Ya con el café sobre mi mesita, el paisaje verde se fue transformando en los característicos desiertos del norte de Chile. Desde el aire se podían apreciar los colores intensos de la tierra, las poblaciones dispersas, las ocasionales minas de sal. La constante alternancia de vistas en mi pantalla individual resultaba exasperante, pero de cuando en cuando aparecía el deseado mapa que me indicaba en qué zona del recorrido me encontraba. El altiplano y sus lagos daban la engañosa impresión de que volábamos bajo.
Zona desértica al norte de Chile. Foto: Jorge Bela
Zona desértica al norte de Chile. Foto: Jorge Bela
Ya en Perú, no pudimos ver Cuzco, pues quedaba a la izquierda del avión, pero a la derecha se erguían de forma absolutamente espectacular los inmensos picos nevados de sus cordilleras. El glaciar Quelccaya era perfectamente apreciable desde mi butaca, aunque no pude dejar de sentir tristeza al recordar que están desapareciendo a gran velocidad, derretidos bajo el cambio climático, al igual que sucede con los glaciares en Colombia.

Cordillera de Cuzco desde el aire. Foto: Jorge Bela
 Cordillera de Cuzco desde el aire. Foto: Jorge Bela
De los imponentes picos nevados se pasa rápidamente a la jungla amazónica peruana. Los ríos inmensos se pierden en el horizonte en busca del gran amazonas. Imposible dormir ante tan gran espectáculo. Lamentablemente, cuando ya nos acercábamos a los llanos colombianos, una espesa capa de nubes impidió seguir contemplando el paisaje, pero para mi fueron un motivo de alegría ya que soy consciente de los problemas de sequía que afectan a la zona.
Cordillera de Cuzco desde el aire. Foto: Jorge Bela
Cordillera de Cuzco desde el aire. Foto: Jorge Bela
Despues de algo mas de seis horas, aterrizamos en El Dorado. Había sido un vuelo espectacular, memorable. En este caso, sin duda alguna, el viaje ya había formado parte integral del destino.


NOTA: en LAN sí permiten la selección de asientos durante el proceso de facturación (check-in) Es absolutamente lamentable que Iberia se empeñe en cobrar una tasa por este mismos servicio, aún con asientos libres, el computador asignará una silla al azar, sin tener en cuenta las preferencias de los clientes. Una práctica rechazable y antipática por parte de Iberia, que demuestra un cierto e incomprensible desprecio hacia sus clientes.


Metro de Bogotá: ¿llegará por fin esta vez?

Metro de Bogotá: 50 años esperando su llegada. Foto: Oficial Metro Bogotá
Metro de Bogotá: 50 años esperando su llegada. Foto: Oficial Metro Bogotá
Read english version here. 

¿Cuánto creen que es demasiado tiempo para esperar la llegada del metro? Los bogotanos han batido todos los records: nada menos que 50 años, y es que a pesar de incontables debates y costosos estudios, los trenes no llegan porque la construcción de la infraestructura aún no ha comenzado. Sin duda, es excesiva la espera, y aún más lo es para una ciudad que probablemente ya ha sobrepasado los 8 millones de habitantes ¿se imaginan a Manhattan sin metro?

El desarrollo del sistema de buses rápidos (BRT), bautizado como Transmilenio, permitió vislumbrar una posible solución para los ya gravísimos problemas de transporte. Sin embargo, la falta de inversión suficiente y algunos sonados casos de corrupción han contribuido a un retraso inaceptable en la expansión del sistema, que ya opera a capacidad. Las líneas alimentadoras tampoco se han desarrollado en su plenitud, y comparten la vía pública con las busetas, inseguras, contaminantes y siempre compitiendo por los viajeros en un ballet que pone los nervios de punta al resto de los conductores.

El TransMilenio opera a plena capacidad, y los trancones son interminables
El TransMilenio opera a plena capacidad, y los trancones son interminables
La prosperidad colombiana, la reducción de los aranceles, y la abundancia de crédito mas fácil de obtener que nunca han disparado la compra de automóviles, lo que complica aún mas el movimiento de un punto de la ciudad a otro. Los grandes proyectos de circunvalares que desvíen el tráfico pesado del centro de la ciudad no se han acometido, y solo existe una vía férrea urbana de tráfico de pasajeros, y sus servicios son exclusivamente turísticos. La movilidad en Bogotá se ha convertido en una pesadilla.
En Bogotá no hay trenes de pasajeros. Solo una línea, de uso turístico. Foto: Jorge Bela
En Bogotá no hay trenes de pasajeros. Solo una línea, de uso turístico. Foto: Jorge Bela
De nuevo se está avanzando en el plan del metro. Se ha decidido, tras interminables discusiones, por donde discurrirá la primera línea, y están muy avanzados los estudios de ingeniería, acaban de ser presentados por la Alcaldía. Quizá lo mas importante es que por primera vez se ha avanzado con detalle para establecer los costos con cierta presición. Aunque aún hay incertidumbre en cuando a de donde saldrám los recursos económicos, Un 70% corren a cargo del estado central. Todo parece indicar que esta vez si se va a empezar a construir el tan anhelado metro de Bogotá.

Aún quedan muchos aspectos que dilucidar antes de poder lanzar la licitación. Tanto el modelo de construcción como el de explotación de la infraestructura deberán ser definidos. Los mas habituales en la región son la construcción directa y la concesión de la operación. En el mejor de los casos en este proceso y la licitación ser empleará entre un año o dos. Lo mas probable es que la construcción no de comienzo hasta el año 2016.
 Estudios geológicos para el Metro de Bogotá. Foto: Jorge Bela
¿Ahora sí? Estudios geológicos para el Metro de Bogotá. Foto: Jorge Bela
Esto es una muy buena noticia para una ciudad que sufre a diario trancones, incomodidades, masificación y desplazamientos exageradamente demorados. Sin embargo, también hay malas noticias. Por las características geológicas del subsuelo de Bogotá, no será posible la utilización de tuneladoras, y los túneles deberán ser excavados a cielo abierto. Aunque se han desarrollado técnicas que hacen que este procedimiento sea mucho mas eficiente que hace unos años, las incomodidades y los cortes de tráfico, en algunas de las vías mas concurridas, están garantizados. Los bogotanos deberán armarse de paciencia durante un periodo que puede extenderse mas de tres años (algunos pronósticos optimistas hablan de dos, pero resulta poco probable dado el historial de retrasos observados sistemáticamente en la construcción de grandes infraestructuras en la capital de Colombia).

Les invito a leer el artículo que escribí sobre el tema en URB.IM, uno de los portales de urbanismo mas influyentes dle mundo.

Fomentando el uso de la bicicleta en Cali

Ciclovía de Bogotá
El crecimiento caótico y la falta de inversión en infraestructuras ha traído como resultado la generación de graves problemas de movilidad en todas las grandes ciudades de Colombia. En Bogotá, por ejemplo, la situación es cercana al colapso, y llegar al trabajo cada día supone una auténtica odisea para millones de Bogotanos. Durante las administraciones de Peñalosa y Mockus se lanzaron iniciativas innovadoras para fomentar el uso de la bicicleta. Algunas de ellas, como la ciclovía dominical, se han implementado con posterioridad en numerosas ciudades del mundo.

Ciclovía de Bogotá. Foto: Jorge Bela
Sin embargo, la falta de mantenimiento, la ausencia de inversiones en ampliación, y algunos problemas conceptuales han frenado el uso de este tipo de transporte, sin duda el mas respetuoso con el medio ambiente. Aún así, casi medio millón de capitalinos lo utilizan a diario, una cifra inmensa. La administración actual ha intentado relanzar el uso de la bicicleta como medio de transporte, retomando las obras de ampliación y mantenimiento, y adoptando medidas que lo fomentan, como una ley que obliga a los parqueaderos públicos a admitir bicicletas a un precio casi simbólico.

Ciclovía de Bogotá. Foto: Jorge Bela
Pero es en Cali donde se dan las circunstancias ideales para el uso cotidiano de la bicicleta: un clima ideal y una geografía mayoritariamente plana. Cientos de miles la usan a diario, lo que la convierte en la ciudad colombiana donde mas se usa en proporción a su población. Sin embargo, un desarrollo basado en la preeminencia del transporte motorizado ha hecho que montar en bicicleta en Cali sea una iniciativa incómoda y peligrosa. Muchos de los usuarios optan por este tipo de transporte porque no se pueden permitir otro.

Al igual que sucede en Bogotá, la administración actual busca devolver el protagonismo perdido al peatón, y crear los espacios y las infraestructuras necesarios para que el uso de la bicicleta sea cómodo y seguro. Les invito a leer el artículo que he escrito sobre el asunto en URB.IM, uno de los portales de urbanismo mas influyentes del mundo.


Bogotá: un paraíso a merced de los elementos

Arco iris sobre los cerros orientales de Bogotá. Foto: Jorge Bela

Bogotá está ubicada en un lugar privilegiado. Sus habitantes originales Chibcha y los conquistadores españoles no se equivocaron. Convenientemente por encima del nivel en el que los mosquitos campan a sus anchas, y protegida por sus majestuosos cerros orientales,goza de un clima francamente envidiable. A la llegada de los españoles, la Sabana de Bogotá era un auténtico paraíso: las abundantes y cristalinas aguas de los ríos (Bogotá, Tunjuelito, Sumapaz, etc...) avanzaban en suaves meandros, entre inmensas praderas que se inundaban completamente en épocas de lluvia. Pesca abundante, y una agricultura casi inacabable aseguraban unas condiciones de vida libres de preocupaciones. Para los amantes de los paisajes, el espectacular Salto del Tequendama, lugar en el que desembocan todas las aguas de la Sabana en una brutal caída hacia el Magdalena, colmaba todas las expectativas. Vías milenarias unían esta zona andina con las costas, permitiendo una intensa actividad comercial.

Sin embargo, el crecimiento de la ciudad, desde las faldas inferiores de los Cerros hacia la sabana, empezó a generar problemas, eso sí, manejables hasta el siglo XX. fue en el siglo pasado cuando los problemas  escaparon de todo control. El primer síntoma de degradación medioambiental fue la desaparición de la vegetación tradicional de los Cerros, utilizada en su totalidad como material combustible en las cocinas. Fue solo el comienzo. Las aguas antes limpias, empezaron a acusar la polución. A medida que creció la ciudad, los ríos fueron canalizados, y hoy en día el Bogotá, en el punto que abandona la sabana, es un río completamente muerto, sin oxígeno. Las zonas construidas sobre lagos desecados se volvieron inestables, y algunos edificios muestran una inclinación alarmante.

Sabana de Bogotá vista desde los Cerros Orientales. Foto: Jorge Bela

Los ciclos de sequía y lluvias, que se alternan dos veces a lo largo del año, sufren variaciones periódicas cuando se producen los fenómenos de la niña, que traen lluvias intensas, o los del niño, que reducen drásticamente las lluvias en toda Colombia. Cuando llega una "niña," amplias zonas de Bogotá se inundan. Esto no debe sorprender, pues se han construido sobre zonas de la sabana que siempre se habían inundado con las lluvias frecuentes. Los ríos canalizados se desbordan, y la ciudad se ve envuelta en el caos y en auténticos dramas humanitarios. Cuando llega un "niño," la situación actual, se producen incendios en las zonas que con gran esfuerzo fueron reforestadas, y se pone en peligro el suministro de agua potable y de electricidad, que en ocasiones han de ser racionadas.

Efectos de un incendio sobre los Cerros Orientales de Bogotá. Foto: Jorge Bela

Todo esto pudo haberse evitado con una planeación cuidadosa, y respetuosa con el medio ambiente. Pero en el crecimiento rápido y desordenado que caracterizó la segunda mitad del siglo XX no se tuvieron en cuenta estos factores. Este problema no es exclusivo de Bogotá, sino que es compartido por la mayoría de las megaurbes de América Latina, África y Asia. ¿Qué se puede haceer en estos momentos para mitigar los problemas y evitar que se agraven en el futuro? Les invito a participar en la conversación que sobre el tema tiene lugar en URB.IM, uno de los portales de urbanismo mas influyentes del mundo. En esta conversación se exploran "los riesgos y conflictos específicos a los que los urbanistas se enfrentan, cómo se están cumpliendo esas demandas de una manera eficaz e incluyente y que más necesitan para cerrar brechas y encontrar soluciones de escala en beneficio a toda la gama de residentes de una ciudad."

¡Espero que lo encuentren interesante!

Por qué, muy a mi pesar, no volveré a volar con Iberia (hasta que rectifiquen)

Airbus 340-600 de Iberia. Foto: Jorge Bela
No hace mucho, a penas tres o cuatro años, Iberia era una marca fuerte en Colombia. Para muchos viajeros, abordar uno de sus aviones suponía dar un primer paso en su viaje hacia Europa. El atractivo de su nombre la convertía automáticamente en una posibilidad deseada, en una primera opción como compañía elegida para el largo vuelo transatlántico.

Poco a poco, una serie de decisiones empresariales desafortunadas fueron erosionando el valor de la marca. Los interiores de los aviones, sin reformar durante décadas, quedaron anticuados, incómodos, de aspecto sucio. El personal de abordo comenzó a comportarse de forma grosera y prepotente ante los pasajeros. Se redujo el equipaje facturable a una sola maleta, cobrándose una tasa sustancial (50@ por trayecto, unos 300.000$COP ida y vuelta) por la segunda maleta. En 2013, afortunadamente, se dió marcha atrás en esta medida para los vuelos a Colombia.

Nuevas pantallas individuales: ¿cuesta tanto tratar bien al cliente? Foto: Jorge Bela
Aún así, yo me mantuve fiel a la compañía con la que había volado siempre. Además, al ser titular de la tarjeta Plata, por mi elevado número de viajes, podía facturar una segunda maleta, algo importante para mi. En estos añosIberia se vio forzada no solo a no crecer, sino a reducir en un 50% el número de vuelos a España, mientras su rival, Avianca, no dejaba de crecer e incrementar sus frecuencias y sus destinos hacia la Península.

Desde hace un par de meses parecía que la cosa iba a cambiar. Empezaron a utilizar aviones renovados, con pantalla de entretenimiento individual (al fin) y también renovaron al personal de abordo. Los nuevos empleados son muchísimo mas amables, atentos y sobre todo respetuosos con los pasajeros. Además, rápidamente incorporaron la nueva normativa sobre aparatos eléctricos, permitiendo usarlos en modo avión en todo momento. Parecía que la cosa iba a cambiar radicalmente, y que en Iberia ya se habían percatado de que los clientes, nosotros, somos lo más importante para cualquier empresa que quiera salir adelante.

Airbus 340-600 de Iberia aterrizando en Bogotá. Foto: Jorge Bela

Poco duró mi alegría. Al comprar mi billete para este verano (el último hasta que no den marcha atrás), y al intentar reservar una ventanilla, algo muy importante para mi, me informaron de que, con la excepción de los viajeros de primera clase y los que paguen tarifa completa, Iberia ya no permite la selección de asiento. Ni siquiera en el momento del check-in. Será un computador el que nos asigne el sitio sin tener para nada en cuenta nuestras preferencias. Lo que es peor, los amigos y familiares que no vayan en la misma reserva serán forzosamente separados por Iberia. ¿La única forma de evitar esto? Pagar una tasa de 35€ por trayecto (unos 200.000$COP i/v). Quede claro: la reserva de asiento en Iberia es de pago para la inmensa mayoría de los billetes, incluso en el mostrador del aeropuerto.

Puedo entender que cobren por la maleta adicional (al fin de cuenta, es algo que se transporta), pero que en el momento de la facturación cobren tasas tan sustanciales por poder elegir asientos, si hay vacíos, me parece que bordea en la extorsión. Y lo de separar amigos y familiares me parece simplemente inaceptable. Iberia ha dado un paso atrás, y de nuevo a adoptado actitudes de desprecio hacia el cliente, anteponiendo el ansia de ingresar calderilla a la satisfacción de los pasajeros. Curiosamente, Iberia está dilapidando su sólida marca en Colombia, y se está posicionando como una low cost, justo al tiempo que las low cost más recalcitrantes se han dado cuenta de su error y están intentando mejorar la atención y la satisfacción de los clientes.

¿Qué compañía me llevará a Madrid la próxima vez? La que de mejor trato al cliente. Foto: Jorge Bela

Esta nueva medida generará rechazo en los clientes, problemas y malos humores en los mostradores de facturación, caos en los aviones en los que los pasajeros estarán mendigando con otros el cambio de asiento. Y todo por nada, pues nadie en Colombia va a pagar estas tasas abusivas.

Hasta que no cambien esta lamentable política, no tengo otra opción que recomendar que vuelen con la competencia. En nada mejora Iberia a su competencia mas cercana, que además ofrece mas destinos y mas horarios. Aún por precio, a lo que publicita Iberia deberán incluir, de entrada, los 200.000$COP de tasas por reserva de asiento. Precisamente por esto, y hasta que Iberia no cambie su absurda y desagradable política de tasas por reserva de asientos, yo no volveré a volar con ellos.

NOTA: Al comprar mi billete no se me avisó de esta nueva tarifa. A la luz de este hecho, Iberia me ha permitido excepcionalmente reservar asientos. Valoro positivamente esta acción. Sin embargo, la política para mis futuros viajes y para el resto de los viajeros sigue intacta: o se paga la tasa o se ha de sentar uno donde Iberia dictamine, sin atención a sus preferencias.



Condiciones cuando yo compré mi billete: nada de pagar por reservar asiento.

La ALO: ¿urbanismo a fuerza de bandazos?

Humedal Juan Jaramillo. Foto: Cárlos Avellaneda

A menudo, cuando a primera hora de la mañana leo los titulares de la prensa, entre sobresalto y sobresalto se fija una idea en mi cabeza: Bogotá no tiene quien la quiera (y me permito parafrasear al maestro). En efecto, decisiones cruciales se toman a base de bandazos, y problemas cuya solución requiere el mayor consenso posible se dirimen en bizantinos e interminables conflictos judiciales. Tal parece ser el caso con la Avenida Longitudinal de Occidente, conocida como ALO, y que hasta el momento no es sino una franja de 100 metros de ancho que atraviesa misteriosamente el occidente de la ciudad.

Plan del IDU. Fuente: Fernando de la Carrera

La idea de la ALO nació como fruto de otros tiempos. Por entonces se tenía una visión completamente distinta de una la ciudad que a su vez nada tenía que ver con la Bogotá actual. A comienzos de los años 60, siguiendo las directrices que había marcado Le Corbusier una década antes, se diseñaron dos grandes avenidas de alto tráfico para cruzar Bogotá de norte a sur y facilitar así las conexiones por tierra. La más occidental de estas avenidas es lo que ahora conocemos como ALO. Se reservaron los terrenos, que son propiedad del distrito, y que por entonces estaban mayoritariamente fuera de la malla urbana (Bogotá ocupaba a penas un 20% de la superficie que ocupa ahora). La ciudad, sin embargo, ha crecido imparable, dejando esos terrenos intactos de forma aparentemente milagrosa. En ellos están los escasos restos de los otrora inmensos humedales de Bogotá: a penas un 2% de los que había no hace tantos años.

Barrio construido en zonas inundables. Foto: El Tiempo
Es imposible resumir las vicisitudes, idas y venidas, y dramas políticos que han envuelto a la ALO desde entonces, baste con recordar que la alcaldía elegida en 2011 decidió parar la construcción de la autopista y dedicar los terrenos a la instalación de varios equipamientos públicos. Las razones son poderosas: el impacto de una gran vía de peaje atravesando la ciudad es brutal. Por un lado se convierte en barrera segregadora; por otro tiene efectos devastadores sobre el medio ambiente, firmando la sentencia de muerte de los restos de humedales, y generando cantidades inaceptables de gases contaminantes. Los detractores del parón también tienen argumentos de peso, especialmente la necesidad de abrir un corredor que descongestione el centro de la ciudad y que dé movilidad a los enormes barrios del occidente bogotano. En estas estábamos cuando el alcalde fue inhabilitado y uno de los primeros anuncios del flamante alcalde encargado fue que la ALO sí se construiría. Bandazo al canto…

Luchando inútilmente con el agua. Foto; Bogotá desde el Aire, Ed. Villegas
Hace poco publiqué un artículo sobre el proyecto del corredor verde de Cali. Sobre unas antiguas vías de ferrocarril que cruzan la ciudad de norte a sur  también se había a aprobado la construcción de una gran autopista de peaje. Afortunadamente la nueva alcaldía hizo propia la idea surgida de un taller conjunto de la Universidad del Valle y de la de San Buenaventura que proponía la creación de un parque lineal. El proyecto resultante permite conjugar el desarrollo de transporte público de alta capacidad pero de bajo impacto ecológico con la creación de un parque que cumple una función integradora. Investigando sobre el tema, logré encontrar una iniciativa similar en Bogotá liderada por Mauricio Pinilla, con la colaboración de Fernando de la Carrera, y Juan García, todos ellos de la Universidad de los Andes. Recogida en revistas extranjeras, incluso japonesas, ha tenido escasa repercusión local: “nadie es profeta en su propia tierra,” me comentó Fernando. La iniciativa propone soluciones alternativas al tráfico, la integración de la ALO con los ciclocarriles existentes, la construcción moderada de viviendas y comercios, etc...

Proyecto propuesto. Fuente: F. de la Carrera
La capital de Colombia necesita menos bandazos, menos peleas bizantinas, y más soñadores, más gente con la ambición de que se convierta en la gran ciudad que ya debería ser. “Podría ser mejor que los Campos Elíseos, que el Paseo de Gracia,” afirma Mauricio. Y tiene razón: el clima es idóneo para el diseño de hermosas avenidas, basta ver el porte de los árboles que crecen donde los dejan.

La construcción de una gran autopista ya no es de este tiempo. Escuchemos a los que piensan soluciones alternativas, y abramos espacios útiles de diálogo. Bogotá merece que sus habitantes la queramos.



2014 un año lleno de esperanza, pero también de incertidumbre en Colombia


Atardecer en Bogotá. Foto: Jorge Bela

En mi artículo de URB.IM de esta semana Hay muchas cosas positivas que esperar para el año 2014 en Colombia. Se prevé que se mantenga el crecimiento económico, al tiempo que las conversaciones de paz pueden acabar con un conflicto armado que ha durado ya varias décadas. Estas circunstancias presentan un escenario sin precedente para aliviar los problemas de pobreza y desigualdad que sufre el país. Bogotá y Cali, las dos ciudades que seguimos en URB.IM , tienen iniciativas en marcha que pueden ofrecer soluciones concretas a estos dos problemas. Sin embargo, la incertidumbre es también elevada, tanto a nivel local como nacional. Las elecciones presidenciales, la inestabilidad del gobierno municipal en Bogotá, y la propia incertidumbre de las conversaciones de la Habana impiden que podamos hacer un pronóstico totalmente favorable.

Les invito a leer el artículo completo en URB.IM

Detección como forma de prevención: fomentando las pruebas en Bogotá

Foto: AIDSVaccine

Se estima que en el mundo por cada persona diagnosticada con HIV hay al menos otra contagiada pero que desconoce su estatus. En Colombia esto es sin duda una realidad.  La falta de diagnóstico es un problema con un alcance muy grande: la detección precoz puede mejorar el tratamiento y el pronóstico, y es un instrumento de gran importancia para frenar el contagio. Para la ONG Liga Colombiana de Lucha Contra el SIDA, la falta de infraestructura, laboratorios y asesores, así como la falta de confianza en el sistema de atención a la salud, y, muy especialmente, el temor a la no confidencialidad de los resultados, constituyen los dos factores decisivos a la hora de frenar el acceso a las pruebas de diagnóstico. A estos factores hay que sumar la falta de información sobre la enfermedad, y en especial el desconocimiento de que los síntomas pueden tardar años en manifestarse.

Para conocer mejor la situación en Bogotá, la ciudad de Colombia con una mayor incidencia, les recomiendo que lean mi artículo en URB.IM (http://urb.im/ca131202bts), uno de los portales de urbanismo más influyentes del mundo.

Regularizar los asentamientos como forma de apoyar la prosperidad urbana

Bogotá. Foto: Jorge Bela

Uno de los principales frenos al desarrollo de los asentamientos irregulares es la falta de títulos de propiedad por parte de sus ocupantes. En Colombia, donde los conflictos armados que se prolongan desde hace décadas han sumado un número significativo de desplazados por la violencia a los flujos migratorios observados en toda Latinoamérica, este problema tiene una especial gravedad.

Para mi artículo de esta semana en URB.IM, uno de los portales sobre urbanismo más influyentes del mundo, escribí un artículo sobre una iniciativa que en Bogotá está entregando títulos a cerca de 5.000 familias. Pueden leer el artículo completo aqui.

Este proyecto, que se considera un caso de éxito, puede servir como modelo para otros proyectos a gran escala, no solo en Colombia sino también a nivel regional.










Incendio en los Cerros Orientales de Bogotá


Incendio en Bogotá.
Lamentablemente se produjo un gran incendio en los Cerros Orientales de Bogotá el pasado sábado, que duró toda la tarde y toda la noche. No puedo ser controlado hasta el domingo por la mañana. Ojalá este vídeo sirva para concienciar a todos los bogotanos sobre la necesidad de proteger ese incalculable tesoro ecológico que son los Cerros Orientales









Una ñapa de nostalgia en medio de la prosperidad (II)

Las temibles escavadoras Hitachi acabando con un edificio en Bogotá. Foto: Jorge Bela
Hace poco más de un año escribí sobre una pintura que apareció en un edificio a medio demoler muy cerca de mi casa. Hoy en día ese pequeño y melancólico predio ha sido sustituido por una elegante mole de ocho pisos de altura. La velocidad de la construcción y el hecho de que todos los departamentos estén ya vendidos, según me informó una persona conocedora del asunto, son la prueba irrefutable del vigor que el mercado inmobiliario tiene en estos momentos en Bogotá.

Este era el dibujo que inspiró mi post inicial. Foto: Jorge Bela
Bienvenido sea el progreso. No cabe duda de que una densidad mayor, acompañada de las necesarias infraestructuras y servicios, puede redundar en una ciudad mejor y mas amigable para sus habitantes. Bienvenidos sean también, por tanto, mis nuevos vecinos, a quienes espero poder saludar por la calle antes de que termine el año. Sin embargo, conviene también hacer una pausa, y pensar en la Bogotá que poco a poco está desapareciendo.

Edificio que han levantado en menos de un año. Foto: Jorge Bela
Para la construcción de las nuevas moles se han destruido cafés, comercios, cigarrerías…lugares que eran el escenario cotidiano de muchos vecinos o personas que pasaban por el barrio. Lugares antes soleados, ahora tendrán sombras perpetuas, inescapables. Una forma de vivir está desapareciendo para siempre por mi barrio.
Otro gran edificio sustituye a otro mucho menor.
El dibujo del apóstol Santiago acabando con un feroz enemigo simbolizaba los sueños perdidos. Ojalá el nuevo edificio que tan velozmente lo ha sustituido tenga alguna obra de arte a la vista de los transeúntes. De ser así, se convertiría en el símbolo de los nuevos sueños que la prosperidad está generando en Colombia. Celebrémoslos al tiempo que recordamos las ñapas de nostalgia que el eterno proceso de destrucción/reconstrucción de las ciudades inevitablemente nos entrega.

El post original se puede leer aquí.





Atardece y anochece en Bogotá, en el día del amor y la amistad

Atardecer en Bogotá. Foto: Jorge Bela
Hoy es el día del amor y la mistad en Colombia. No he conseguido averiguar por qué se celebra la tercera semana de septiembre, pero sí que se celebra hace unos treinta años, y que está amenazado nada menos que por San Valentín, influencias anglosajonas, me dicen. Hoy es el día en que se intercambian regalos los enamorados, pero también los amigos, novedad que me parece muy acertada. Hay quien defiende que San Valentín debería ser para los enamorados, y septiembre para los amigos. Yo no me pronuncio, todo me parece bien siempre que nos acordemos de los seres queridos, y no caigamos en el frenesí comercial. Quizá en marzo debería haber un día de los hermanos....En todo caso el día del amor y la amistad no debe ser tan inocuo como suena, pues las autoridades han decretado el toque de queda, a partir de las once de la noche, de los menores de edad. 

Amanece en Bogotá
Para celebrar tan señalado día, quiero compartir con todos mis amigos del blog dos pequeñas películas que he hecho con un atardecer y un amanecer en Bogotá, ambas de esta semana. Los atardeceres cerca del ecuador son previsibles (siempre duran lo mismo) y espectaculares. Desde mi casa veo salir el sol detrás de los Cerros orientales. No puedo ver como desaparece puntualmente a las seis al fondo de la sabana, pero si puedo ver los destellos reflejándose en los edificios y en las montañas, que cada tarde parecen incendiarse. Tengo una amiga que vive en los cerros, y espero poder sacar la película que me falta: la del atardecer.
Atardecer en Bogotá

Votar en los Premios Bitacoras.com

Que chimba: ¡no se permuta!


Visto en la 7ª con 85. Foto: Jorge Bela

En España se cuelgan carteles para anunciar que una propiedad se vende, o alquila. En Colombia frecuentemente sucede lo contrario: se cuelgan carteles para anunciar que una propiedad NO se vende, ni se alquila, ni se permuta….ni nada de nada. Eso es algo que me llamó la atención desde el primer día que aterricé en Bogotá. Estos carteles se pueden ver por todos lados. Obviamente, son el reflejo de abusos que se han cometido en el pasado, cuando individuos se hacían pasar por propietarios y estafaban a los incautos. Claro que en Europa también hubo un tiempo en el que se intentaba vender el Coliseo y cosas por el estilo a turistas despistados.  Quizá alguien debería poner en el Palacio Real de Madrid uno de estos carteles…

Antigua mansión de un capo mafioso. Foto: Jorge Bela
En todo caso, es tal la demanda de buenos solares para construir, que los carteles admonitorios surgen como setas. En las manzanas adyacentes a mi casa hay al menos tres. Uno de ellos está en la antigua mansión del Mafioso González Rodríguez Gacha, alias El Mexicano (por su afición a la cultura charra). Los árboles del inmenso jardín para nada hacen recordar el perfil sanguinario de este socio de Pablo Escobar, muerto por las autoridades tras una accidentada persecución en 1989. Para que nadie diga que el destino es previsible, la confiscada mansión (con 780 metros cuadrados de construcción, 2.300 de jardines, lago y piscina) sirvió de marco para Casa Decor en 1998, como me contó mi amigo Angel el año pasado. Después fue entregada a una fundación con fines benéficos que la utilizaron como spa, y ahora parece estar semi abandonada. Su ubicación en uno de los mejores barrios de Bogotá –cerca de las embajadas de Francia, Reino Unido y Holanda—la convierten en uno de los lotes más deseados de la ciudad.

Por eso es una chimba que este y otros solares estupendos ni se vendan, ni se permuten, ni se arrienden…¿Y que es una chimba? Pues en Colombia la palabra tiene varios significados. En este contexto, es una cosa mala, indeseable, que no sale bien. En otros contextos, quiere decir justo lo contrario: son las cosas de una lenguaje coloquial en constante y rapidísima evolución.

Fútbol en el Parque de la 93


Leo en la prensa que el alcalde de Barcelona ha impedido que se instalen pantallas para ver los partidos de la Eurocopa. Aunque no soy muy futbolero, me alegro de que en Bogotá hayan sabido encontrar los patrocinios necesarios y se han instalado pantallas. Mi favorita es la del Parque de la 93, que además me trae muy buenos recuerdos pues fue allí donde vi los mejores partidos del pasado campeonato mundial.
Eurocopa en el Parque de la 93. Foto: Jorge Bela
Eurocopa en el Parque de la 93. Foto: Jorge Bela
En Colombia hay tanta afición al fútbol como en cualquier otro lado, pero llevan un prolongado periodo de mala suerte, y la selección nacional no ha dado muchas alegrías a sus seguidores. Esto lo compensan con un atento seguimiento de lo que sucede en los grandes campeonatos del mundo. A mi me sorprendió la cantidad de gente que se agolpa en los bares y restaurantes para ver partidos clásicos como el Madrid/Barcelona (y sí, en Bogotá hay más seguidores culés que madridistas). Yo suelo ir al restaurante Isola, descubierto por Juan y Palmira durante su visita del año pasado. Tienen televisiones por todos lados, y siempre que hay un buen partido se llena (si es fin de semana, la gente se agolpa también fuera de la terraza).

Ayer fui al Parque de la 93 a ver el partido entre España y Portugal. Había muchísima gente, sobre todo en la primera parte, ya que coincidía con la hora del almuerzo. La mayor parte de los espectadores eran, lógicamente, colombianos, pero se veía alguna que otra camiseta de España (no vi ninguna lusa, pero si escuché a algunas personas hablando portugués). En los momentos tensos la cosa se animaba rápidamente, y en los espectaculares saques de falta de Cristiano Ronaldo, durante los ceremoniosos pasos que daba antes del chute, se podía cortar el aire con un cuchillo. No percibí que apoyaran más a un equipo que a otro, simplemente se celebraban las buenas jugadas, los momentos emocionantes.

Siento que en Barcelona no se pusieran las pantallas en la calle. Yo ayer lo pasé muy bien viendo el partido en la cosmopolita capital de Colombia.


Masonic House of the Temple: a Wonder Hidden in Plain Sight

Masonic House of the Temple. Photo: Jorge Bela There is plenty of invocation to classical architecture in Washington. Even modern buil...