martes, 11 de febrero de 2014

Mínimo vital del agua en Bogotá: ¿Una medida justa y bien implementada?


El agua de Bogotá es potable y deliciosa, algo excepcional en las grandes ciudades de América latina. Esto se debe a su proximidad a abundantes fuentes de agua, especialmente los páramos de Chingaza y Sumapaz, y a una buena gestión del recurso. La mayor parte del agua consumida actualmente proviene de la represa de Chingaza, ubicada a unos 50 kilómetros de Bogotá. Sin embargo, la misma proximidad de la mega urbe supone un riesgo para los frágiles ecosistemas de los páramos: Sumapaz comienza en el mismo término municipal de la capital.
A partir de febrero de 2012, Bogotá estableció mediante decreto el derecho a un mínimo vital de agua, un derecho reconocido por las Naciones Unidas. El decreto establece que para los estratos 1 y 2, los primeros 12m3 consumidos en cada periodo de facturación serán suministrados de forma gratuita. A partir de dicho consumo se aplicarán las tarifas habituales para dichos estratos. Esta cuota supone una asignación gratuita de unos 50 litros por persona y día.

¿Se trata de una medida adecuada y justa? Pueden leer el artículo que escribí al respecto en URB.IM.

1 comentario:

  1. Otro de los tantos sofismas de distracción del Señor Petro... cambió un subsidio por otro, no hubo una real rebaja como tampoco en el transmilenio

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