lunes, 8 de abril de 2013

Un pueblo llamado El Cocuy

El Cocuy. Fotografía: Luis Fernando Sarmiento
El Cocuy, un pueblo de poco más de 5.000 habitantes, ha conseguido fama universal por dar su nombre a la Sierra Nevada y al Parque Natural Nacional que se encuentran en las inmediaciones de su término municipal (algo que, por otro lado, incomoda a los habitantes del cercano El Güican y que reclaman su protagonismo: los buses de Bogotá suelen detenerse en ambos pueblos,  en ambos se puede pagar el ingreso al PNN).  Son muchos los viajeros que llegan por la mañana temprano, y tras hacer las gestiones mínimas con las autoridades, parten directos rumbo a la sierra. Al regreso, también es habitual pasar a penas unas horas, quizá cenar algo y tomar el bus nocturno hacia la capital. En una ocasión lo tuve que hacer así, pero el resto de las veces que ha visitado la zona he procurado pasar al menos una noche en este pueblo, que bien vale una visita por si mismo.


Maqueta de los nevados. Foto: Jorge Bela
Fundado en el siglo XVI, conserva su aire rural y accesible. En el centro las calles perfectamente trazadas discurren entre edificios pintados con absoluta uniformidad: paredes blancas y carpintería verde claro. Las llegadas y salidas de los buses suelen congregar a mucha gente en la plaza, que acude a recibir o despedir viajeros, o a entregar mercancía para el transporte.  En la misma plaza está el Hotel Casa Muñoz, una muy buena opción para pasar la noche: económico, sencillo, con abundante agua caliente, y gran amabilidad en recepción.  A mi me permitieron dejar algún bulto hasta mi regreso de la sierra, y por una pequeñísima cantidad me facilitaron tomar una ducha, soñada tras seis días en el monte, a mi regreso, antes de abordar el bus.

Edificios pintados de blanco y verde. Foto: Jorge Bela
Aunque como sucede en casi toda Colombia la gente se acuesta temprano, durante el día se ve a mucha gente por las calles: de madrugada los hombres se agolpan en una tienda de abarrotes en la esquina de la plaza, que sirve también como desayunadero, a la espera de que lleguen sus transportes hacia el campo, protegidos del relente con sus ruanas. Más tarde los niños se apresuran para no llegar tarde a la escuela, y el resto de los comercios abren perezosamente sus puertas. El clima es templado, está a 2.700 msnm, y las vistas a los alrededores son espectaculares. Me han hablado de unas termales cercanas, que al parecer están muy bien, pero aún no las conozco. En el centro de la plaza principal hay una maqueta de la Sierra Nevada que ayuda a comprender los límites geográficos de las excursiones futuras y pasadas: una maqueta en relieve es muchísimo mas útil a estos efectos que cualquier mapa.

Niños saliendo de la iglesia. Foto: Jorge Bela
Por descontado, el mejor día de la semana es el domingo. Hay niños jugando por todos lados, familias paseando o comiendo algo en los restaurantes, jóvenes compitiendo en la cancha deportiva, en ocasiones música en la plaza … vida por todos lados en este pequeño y acogedor pueblo de Boyacá. Se que los caminantes y escaladores muchas veces tienen el tiempo justo, pero para todo aquel que disponga del lujo del tiempo,  sobre todo a los extranjeros que no conozcan la vida en los pueblos de Colombia, recomiendo plenamente que consideren quedarse al menos un día completo.


Plaza de El Cocuy. Foto: Jorge Bela



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