domingo, 21 de diciembre de 2014

Salsa: locura y arte en Cali

Kevin Gallego, 
“La salsa en Cali es una locura,” nos espetó Luz Aydé Moncayo, directora y fundadora de la Academia de Baile Sondeluz. “Estamos trabajando en nuevos pasos, otras formas de bailar más lentas, más cercanas a los incontables extranjeros que nos visitan, pero que se sienten intimidados por el ritmo brutal que tiene la salsa caleña.” Sin duda, un acto de piedad: no hablemos de bailar,  yo ni siquiera me sentía capaz de seguir con la mirada los movimientos supersónicos de los pies de los bailarines que practicaban incansablemente en la academia durante nuestra visita.
Luz Ayde Moncayo, fundadora de Sondeluz
Entre ellos estaba Kevin Gallego, campeón del mundo solista junior en 2014. Tuvimos la suerte de verle bailar, y que nadie se lleve a engaño: aunque sonríe mientras baila,  se trata de un ejercicio físico agotador, algo que solo su respiración entrecortada revela al término de cada número. Mientras Kevin se movía a 78rpm, en una sala contigua Luz enseñaba los pasos básicos a un nutrido grupo de extranjeros, la mayoría jóvenes, que sin duda alguna lo estaban pasando fenomenal. La velocidad en este caso no llegaba a las 33rpm…



Cali, al igual que la salsa, puede intimidar a los turistas. Los años difíciles de los conflictos, y un urbanismo brutalista en el que el automóvil era la única prioridad, convirtieron a la otrora deliciosa capital del Valle del Cauca en una ciudad cercana a lo hostil para los visitantes. La recuperación de la Avenida Cali, con la construcción del agradable Bulevar del Río ha marcado un punto de inflexión: los planes de crecimiento urbano están devolviendo el protagonismo a los peatones, y se busca el renacimiento de espacios públicos de calidad, como el río. También se están diseñando rutas y planes turísticos, que abran las puertas y faciliten el acceso de los visitantes a tantas cosas singulares y atractivas que Cali ofrece. Y entre ellas, sin duda ninguna, está la salsa. Por eso, Bania Guerrero, coordinadora de la Oficina de Turismo de Cali, se muestra genuinamente orgullosa de la apertura de las rutas de la salsa, en las que los operadores muestran de forma accesible estos bailes de origen neoyorquino y caribeño, pero que en Cali han adquirido velocidad endiablada y características únicas. La fórmula funciona a la perfección, y la combinación del frenesí de los campeones, con la engañosa calma de las salas donde se imparten las clases, hizo despertar en mi un irrefrenable e insólito deseo de aventurarme y dar algunos pasos. Tengo que volver a Cali en breve….

Toya Viudes, autora de Colombiadeuna.com, con los campeones de Sondeluz.

Pero no son solo las clases, las academias y las rutas por los lugares clave los que han convertido a la salsa en la principal atracción turística de Cali. También los grandes espectáculos, entre los que destaca el mensual Delirio, sirven como imanes de los visitantes, tanto extranjeros como de todos los rincones de Colombia, que no pueden dar crédito al nivel de perfección al que se ha llegado en el baile en esta ciudad de clima ideal. Tiene razón Luz: la salsa en Cali es una auténtica locura. Afortunadamente, los visitantes estamos invitados a participar en ella.

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