jueves, 21 de noviembre de 2013

Marinilla: música y artesanía en la Esparta colombiana

Brian “El Fiera" y Emmanuel "Pulgracito" en pleno "pique." Foto: Jorge Bela 

A los marinillos les gusta recordar que su ciudad es la Esparta de Colombia, atribución que se debe a la fiereza de sus ciudadanos. A ellos recurrían los próceres de la patria cada vez que necesitaban soldados sin miedo ante una batalla decisiva. Basta visitar su museo de historia, sobre el que escribiré en breve, para darse cuenta del papel clave que esta pequeña localidad, a 40 kilómetros de Medellín, ha tenido en la historia militar del país. Pero en este post no voy a hablar de aguerridos soldados, sino de otro aspecto en el que ha destacado Marinilla: la música. En el oriente antioqueño lo cortés no quita lo valiente.

Fábrica artesanal de guitarras Arbeláez. Foto: Jorge Bela
“Marinilla, ciudad con alma musical” es el lema con el que se está intentando dar a conocer este aspecto, para muchos oculto, de la Esparta americana. Para empezar, son nada menos que tres los festivales de música que alberga. En Semana Santa, y desde 1978, el Festival de Música Religiosa. En noviembre se celebra el festival de música andina, cuyo nombre oficial hace honor a John Castaño Cuartas. Finalmente, en enero se celebran las fiestas populares, una tradición inveterada de gran repercusión y fama en toda la región. (Aunque no sean expresamente musicales, cabe destacar que en octubre se celebra un festival de teatro infantil y en agosto uno de teatro adulto.

la sexta generación de la familia Arbeláez. Foto: Jorge Bela
Pero volviendo al terreno de la música, en Marinilla se encuentra el taller de guitarra de la familia Arbeláez, que abrió sus puertas en 1860 y ya está en manos de la quinta generación de la familia. Tuve la suerte de visitarlo, y finalmente pude conocer el proceso mediante el cual se obtiene la singular forma de las guitarras. No pienso revelar el secreto aquí: si quieren conocerlo tendrán que visitar Marinilla. Baste decir que hacer una guitarra, según procedimientos estrictamente artesanales, demora mínimo un mes, aunque puede ser un proceso mucho mas largo dependiendo de lo requerimientos de los clientes. La variedad de maderas y acabados parece infinita, pero es la calidad del sonido la que atrae al lugar a músicos como Juanes, que acuden con gafas y pelucas para no ser reconocidos.


La trova es uno de las artes musicales de Antioquia. En Marinilla están insertando nueva savia formando a los jóvenes trovadores desde niños. Nosotros tuvimos la oportunidad de comprobarlo con un extraordinario pique entre Brian “El Fiera" y Emmanuel "Pulgracito." Alma de música, sin duda.




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