martes, 15 de julio de 2014

Colombia prohibida: lugares a los que no se debe / no se puede ir (5)

La entrada anterior se puede leer aquí.
Sierra de Chiribiquete. Foto: CC
7. Sierra de Chiribiquete

Es uno de los lugares de Colombia que más me gustaría conocer, pero por motivos de seguridad el acceso solo está permitido con fines científicos y de investigación. La zona en la que se ubica, en los límites entre el Guaviare y Caquetá, ha sido escenario de muchos de los episodios mas conocidos de los recientes conflictos que han azotado el país: la captura de Ingrid Betancourt, la ubicación de Tranquilandia-- el mayor laboratorio de procesamiento de cocaína del Cartel de Medellín -- la zona de distensión del fallido intento de paz de principios de siglo….Todo eso es pasado ahora, pero da idea de la compleja situación histórica de uno de los lugares mas hermosos de Colombia.
Cascada en Chiribiquete. Foto: Richard MacColl (lacasaamarilla.com)
Chibiriquete fue un centro de gran importancia en el proceso de población de América del Sur. Así lo atestiguan los miles de grabados encontrados en sus paredes  rocosas y que fueron hechos por la etnia Karijona. La alternancia entre  bosques e inmensas formaciones rocosas, algunas de las cuales llegan hasta los 800 msnm, crean paisajes espectaculares. El acceso es sumamente complicado, como atestigua esta crónica del periodista inglés afincado en Colombia Richard MacColl.

Una vez mas, llegar a un lugar tan singular y tan aislado de los destinos mas habituales supone una inmensa tentación. Pero esta tentación debe ser resistida. Las conversaciones de paz a corto plazo  han generado nuevas inestabilidades políticas en la zona. A largo plazo, si llegan a buen puerto serán la mejor garantía de que estos paraísos se puedan abrir a los visitantes. Entonces la mayor preocupación será la conservación de un ecosistema sumamente frágil, y de la herencia cultural Karijona.

8. El trampolín de la muerte

Se trata de la carretera más peligrosa de Colombia, afirmación que de ninguna manera puede tomarse a la ligera. Los 78 kilómetros de terror y pánico que separan Mocoa y San Francisco, Pasto, se han cobrado la vida de miles de personas. Tan solo en 2011 sucumbieron 500 infortunados transeuntes…Fue construida en 1930 durante la guerra entre Colombia y Perú, tiene solo 3 metros de anchura y no está pavimentada: ningún vehículo pesado debería circular por aquí, sin embargo está llena de camiones y de vehículos de transporte colectivo. El accidente está servido.
Trampolín de la muerte. Foto: Santiago Sarmiento
Aunque su peligrosidad roza en lo absurdo, el trampolín de la muerte es una metáfora para la situación de muchas carreteras en Colombia. La orografía del país, y que alberga tantos lugares maravillosos, supone una complicadísima barrera que hay que sortear con infraestructuras costosas y muy complejas. Los conflictos armados que se iniciaron hace 50 años han hecho imposible construirlas, y muchas vías antiguas no solo son peligrosas, sino que se están cayendo en pedazos. Y no hablo solo de las carreteras secundarias, sino de vías tan importantes como la que une Bogotá con Honda, en el Magdalena, y que conecta las dos ciudades económicamente mas importantes del país: la capital y Medellín.
Trampolín de la Muerte. Foto: Damon Mushrush
Los años de prosperidad y la mejora en materia de orden público han permitido avanzar algo en la construcción de vías mas seguras, pero aún  queda muchísimo trabajo por hacer. A esto hay que añadir la proverbial imprudencia de muchos conductores colombianos, para quienes las normas de tráfico no pasan de ser simples sugerencias. En Colombia no existe una red de ferrocarriles, por lo que la mayor parte de las mercancías viajan por carretera. Por todo ello muchas personas prefieren viajar en avión, incluso para distancias que en otros países se considerarían demasiado cortas (por ejemplo, Villavicencio a Bogotá, poco mas de 100km pero que pueden suponer incontables horas de viaje en coche).

A mi me encanta viajar por tierra, y uso los buses, muy cómodos en muchas rutas, siempre que puedo. Eso sí, evito manejar en la medida de lo posible, dejando la tarea a conductores profesionales que conocen bien la carretera y las costumbres locales.

3 comentarios:

  1. Muy buenos tus post, saludos desde Venezuela.

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    1. ¡Muchas gracias a ti por tus comentarios! Un abrazo desde Bogotá.

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  2. Si sirve de consuelo, se puede ir de Mocoa a San Francisco... con el Street view de Google! (me encanta este blog)

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